Tu página web dejó de funcionar: qué revisar primero y a quién llamar
Tu sitio no abre y tus clientes te lo están diciendo por WhatsApp. Cómo saber qué falló, a quién llamar y qué decirles mientras se arregla.
Casi nunca te enteras tú. Te enteras porque un cliente te escribe por WhatsApp: «Oye, tu página no abre». O porque tu recepcionista te dice que tres personas llamaron preguntando si el consultorio sigue abierto.
Lo primero que dan ganas de hacer es escribirle a quien te hizo el sitio y esperar. A veces contesta rápido. A veces no contesta. Mientras tanto hay cosas que puedes revisar tú en diez minutos, sin saber nada de programación, y que te van a ahorrar horas.
Primero, confirma que de verdad está caído
Parece obvio, pero muchas veces el sitio funciona y el problema es la conexión de quien lo abre.
- Ábrelo desde tu celular con datos móviles, no con el wifi del negocio. Si con datos abre y con wifi no, el problema está en tu red y no en el sitio.
- Pídele a alguien de otra ciudad que lo abra. Un familiar o un proveedor.
- Usa un verificador en línea, como downforeveryoneorjustme.com. Escribes tu dirección y te dice si el sitio responde para todos o solo falla para ti.
Si abre en todos lados menos en una computadora, no es emergencia. Si no abre para nadie, sigue leyendo.
Lee lo que dice la pantalla
El mensaje de error parece jerga, pero casi siempre te dice qué pasó. Toma una captura de pantalla antes de hacer cualquier otra cosa. Le va a servir a quien lo arregle.
| Lo que ves | Lo que suele significar | A quién buscar |
|---|---|---|
| «No se puede acceder a este sitio web» | El dominio venció o su configuración se movió | Donde registraste el dominio |
| Una página con anuncios que no son tuyos | El dominio venció y el registrador lo está mostrando como disponible | Donde registraste el dominio, hoy mismo |
| «Tu conexión no es privada» | El certificado de seguridad venció | Tu proveedor de hosting |
| «Account suspended» o «Cuenta suspendida» | El hosting no se pagó o rebasó algún límite | Tu proveedor de hosting |
| «Error 500» o una pantalla en blanco | Algo se rompió dentro del sitio, a menudo después de una actualización | Quien administra el sitio |
| El sitio abre, pero te manda a otra página o muestra cosas raras | Probablemente lo hackearon | Quien administra el sitio y tu hosting |
Los dos primeros renglones son los más comunes en negocios pequeños. Y son los más fáciles de prevenir.
Si el dominio venció
El dominio es la dirección de tu sitio, lo que escribes después del «www». Se renueva cada año, o cada varios años si así lo pagaste. Cuando vence, el sitio y los correos con ese dominio dejan de funcionar al mismo tiempo.
La buena noticia: casi todos los registradores dan un periodo después del vencimiento para renovarlo. La mala: cuánto dura y cuánto cuesta cambia según el registrador y la terminación (.mx, .com.mx, .com). Pasado ese periodo, la renovación puede salir mucho más cara, y al final el dominio se libera y cualquiera puede comprarlo.
Por eso esto se atiende el mismo día. Lo que necesitas:
- Saber dónde está registrado. Si no lo sabes, busca en tu correo «renovación», «dominio» o el nombre de tu sitio. El recibo del año pasado te dice dónde.
- Tener acceso a esa cuenta. Si el dominio está a nombre de quien te hizo la página, necesitas que conteste. Si no contesta, se complica mucho.
- Pagar la renovación. Una vez pagada, el sitio puede tardar unas horas en volver a abrir para todos. Es normal.
Si descubres que el dominio de tu negocio está registrado a nombre de otra persona, anótalo. Cuando pase la emergencia, pide que lo pasen a tu nombre.
Si el hosting está suspendido
El hosting es el servidor donde vive tu sitio. Si no se pagó, el proveedor lo suspende pero normalmente no lo borra de inmediato. Pagas y en poco tiempo vuelve.
El problema es cuando nadie sabe quién es el proveedor. Una forma de averiguarlo: la factura. Si alguien más pagaba el hosting por ti y te cobraba un paquete, pregúntale directo a esa persona. Si el hosting estaba a su nombre, tu sitio depende de que siga pagándolo.
Si crees que te hackearon
Las señales: el sitio redirige a casinos o a farmacias, aparecen páginas en otros idiomas que tú no hiciste, o Google muestra un aviso de «sitio peligroso» cuando alguien te busca.
Aquí lo importante es lo que no hay que hacer:
- No le pagues a alguien que te escribió de la nada ofreciendo «limpiar» tu sitio.
- No borres cosas por tu cuenta para ver si se arregla.
- No sigas usando la misma contraseña en otras cuentas.
Lo que sí: cambia la contraseña de tu correo y la del panel del sitio, y pídele a tu hosting o a quien administra la página que lo restaure desde un respaldo anterior al problema. Si no hay respaldo, el arreglo va a tardar más y costar más. Esa es la razón principal para preguntar por respaldos antes de que algo falle.
Qué decirle a tus clientes mientras se arregla
Un sitio caído un día no hunde a nadie. Lo que sí cuesta clientes es el silencio: la persona que no puede ver tu horario asume que cerraste.
- Actualiza tu perfil de Google. Ahí sale tu teléfono, tu horario y tu ubicación aunque el sitio no abra. Es lo primero que ve quien te busca.
- Pon un estado en WhatsApp Business y una historia en Instagram: «Nuestra página está en mantenimiento, agenda por aquí».
- Avisa a quien contesta el teléfono. Si tienes una taquería en Puebla que recibe pedidos por el sitio, la persona de la caja tiene que saber que hoy los pedidos llegan por llamada.
Lo que conviene tener anotado antes de que vuelva a pasar
Casi todo el tiempo perdido en una caída se va en averiguar cosas que alguien debería saber de memoria. Una hoja, en papel o en tu celular, con esto:
- Dónde está registrado el dominio, con qué correo se entra y en qué fecha vence.
- Quién es el proveedor de hosting y con qué correo se entra.
- Quién administra el sitio y cómo contactarlo fuera de horario.
- Si hay respaldos, cada cuánto se hacen y quién puede restaurarlos.
Pon las fechas de renovación en el calendario del celular con un mes de anticipación. Un consultorio dental en Monterrey que se entera del vencimiento el día que el dominio ya no abre pierde citas. Si se entera un mes antes, solo tiene que pagar la renovación.
Si al llenar esa lista te das cuenta de que no sabes la mitad de las respuestas, no es para asustarse, pero sí conviene resolverlo pronto. Y si prefieres empezar de nuevo con algo más claro, en cheapweb publicamos todo por adelantado: puedes ver cómo quedaría tu sitio o revisar nuestros precios antes de hablar con nadie.