Página web para despacho de abogados o contadores: qué hace que un cliente te llame

Qué revisa una persona antes de contratar a un abogado o contador, y qué poner en tu sitio para que confíe en ti antes de la primera llamada.

Contadora revisando documentos con un cliente en el escritorio de un despacho pequeño

Casi nadie busca un contador o un abogado porque quiere. Lo busca porque llegó una carta del SAT, porque lo despidieron sin finiquito, porque el socio dejó de contestar o porque se acerca la declaración anual y no tiene idea de por dónde empezar.

Esa persona abre tres o cuatro sitios desde el celular, casi siempre de noche, con algo de nervios. Y llama al que le da más confianza. Muchas veces ni siquiera es el más bonito: es el que contestó sus dudas antes de que tuviera que preguntarlas.

Esto es lo que conviene poner en el sitio de un despacho, y lo que conviene quitar.

Lo que el cliente piensa cuando entra a tu página

Antes de leer una sola línea, tu posible cliente trae cuatro miedos en la cabeza:

  • Que le cobren de más o que no le digan cuánto hasta que ya sea tarde.
  • Que el despacho no lleve su tipo de asunto.
  • Que lo dejen de contestar a la mitad del proceso.
  • Que lo juzguen por haber dejado crecer el problema.

Un buen sitio de despacho responde esos miedos uno por uno. El resto del diseño es secundario.

Di qué asuntos llevas, con las palabras de tu cliente

«Derecho laboral, civil y mercantil» no le dice nada a alguien que acaba de salir de una junta donde le pidieron firmar su renuncia. Lo que sí le dice algo es: «Si te despidieron y no te quieren pagar lo que te corresponde, te ayudamos a reclamarlo.»

Lo mismo para contadores. Compara:

  • «Servicios contables y fiscales integrales»
  • «Llevamos la contabilidad mensual de personas en RESICO»
  • «Te ayudamos a ponerte al corriente si tienes declaraciones atrasadas con el SAT»

La primera frase la puede usar cualquier despacho del país. Las otras dos hacen que la persona correcta piense «esto es para mí».

Escribe una sección por cada tipo de asunto que más te llega. Un despacho contable en Querétaro probablemente tiene cinco o seis: declaración anual, contabilidad para pequeños negocios, nóminas, constitución de empresas, regularización. Cada uno con dos o tres frases: a quién le sirve, qué haces tú, qué tiene que traer el cliente.

También ayuda decir qué no llevas. «No llevamos asuntos penales» le ahorra una llamada a quien no puedes ayudar, y le da credibilidad a todo lo demás.

Pon caras, nombres y cédulas

La foto de una balanza, un mazo o un apretón de manos en traje no transmite nada. La has visto en cien sitios y el cliente también.

Lo que funciona es lo contrario: la foto real de quien va a atender el asunto, con su nombre completo y su cédula profesional. La cédula es pública y cualquiera puede consultarla en el registro de la SEP. Ponerla a la vista le dice al cliente que no tienes nada que esconder. Si perteneces a un colegio de abogados o de contadores, menciónalo también.

Una abogada familiar en Guadalajara que trabaja sola no necesita aparentar que es un despacho de veinte personas. Necesita que quien entra sepa con quién va a hablar. En temas como un divorcio o una pensión alimenticia, eso pesa más que cualquier logotipo.

Explica cómo trabajas, paso por paso

La duda más grande antes de llamar es qué va a pasar después. Cuéntalo:

  1. La primera consulta. ¿Cuesta o no? ¿Cuánto dura? ¿Es en persona, por videollamada o las dos?
  2. Qué traer. Para una declaración anual: constancia de situación fiscal, e.firma o contraseña, constancias de retenciones. Para un asunto laboral: contrato, recibos de nómina, cualquier mensaje del patrón.
  3. Cómo cobras. Si no puedes publicar una cifra exacta, por lo menos di la forma: iguala mensual, cobro por asunto, por etapa. Y en qué momento le das la cotización por escrito.
  4. Cómo le vas a informar. Por correo, por WhatsApp, cada cuánto.

Esta sección parece aburrida y es de las que más se leen. Le quita al cliente la sensación de estar entrando a algo que no controla.

La confidencialidad se demuestra, no se promete

Tu cliente te va a contar cosas que no le cuenta a nadie: deudas, problemas con su pareja, errores con el SAT. Escribir «manejamos tu información con total confidencialidad» no basta. Hay que notarlo en los detalles.

El formulario de contacto. Pide nombre, teléfono y tipo de asunto. No pidas que describa su caso en un cuadro de texto enorme: muchas personas se frenan ahí, y además no deberías recibir información delicada por un formulario.

El aviso de privacidad. En México es obligatorio si recabas datos personales, y en un despacho los datos son especialmente sensibles. Que esté completo, actualizado y a un clic.

El correo. Un [email protected] funciona, pero un correo con el dominio del despacho le dice al cliente que sus documentos no van a una cuenta personal.

Testimonios sin exponer a nadie

Aquí los despachos tienen un problema real: la mayoría de sus clientes no quiere que nadie sepa que tuvo un juicio o una auditoría. Un testimonio con nombre y foto, como el de un restaurante, casi nunca es posible.

Algunas opciones que sí funcionan:

  • Enlazar a tus reseñas de Google, donde el cliente decide cuánto revela.
  • Usar iniciales y ciudad, siempre con permiso por escrito.
  • Describir tipos de asuntos resueltos sin datos que identifiquen a nadie: «Regularización de cinco años de declaraciones atrasadas para un taller mecánico en Toluca».

Lo que nunca conviene es prometer resultados. «Ganamos todos nuestros casos» no suena a seguridad; suena a alguien que va a decir lo que sea para cerrar la venta. Y el cliente de un abogado lo detecta rápido.

Lo que puedes quitar

Hay cosas que se repiten en casi todos los sitios de despachos y no ayudan a nadie:

  • La sección de misión, visión y valores.
  • Frases en latín.
  • Fotos de banco de libros de derecho o de calculadoras.
  • Un carrusel que cambia de imagen cada tres segundos y que en el celular nadie alcanza a leer.
  • Palabras como «excelencia» o «compromiso», que todos usan y que nadie puede comprobar.

Ese espacio rinde más con una sección de preguntas frecuentes. ¿Cuánto tarda un divorcio voluntario? ¿Qué pasa si no presenté la declaración anual? ¿Puedo cambiar de contador a mitad de año? Si contestas lo que te preguntan por teléfono cada semana, el sitio empieza a filtrar a los clientes por ti.

Que te puedan contactar con el pulgar

Tu cliente está en el celular y tiene prisa. El teléfono tiene que poder marcarse con un toque, el botón de WhatsApp tiene que estar a la vista y el horario tiene que estar escrito. Si atiendes en oficina, pon el mapa y di si hay dónde estacionarse. Parece un detalle menor hasta que alguien llega tarde a su cita dando vueltas por el centro de Puebla.

Y di cuándo vas a contestar. «Respondemos mensajes el mismo día hábil» calma más que cualquier frase sobre trato personalizado, siempre que lo cumplas.

Si tu despacho todavía no tiene sitio, o tiene uno que no contesta nada de lo anterior, en cheapweb puedes ver cómo quedaría tu sitio antes de decidir nada. Si llegas con tus tipos de asunto escritos y una foto real de quien atiende, ya tienes resuelta la parte más difícil.