Cómo escribir los textos de tu página web para que te contraten
Cómo escribir los textos de la página de tu negocio para que el cliente entienda qué vendes, cuánto cuesta y cómo contratarte, aunque no seas redactor.
Abre la página de casi cualquier negocio pequeño y vas a leer algo así: «Somos una empresa comprometida con la calidad y la atención al cliente».
Es una frase que nadie cree. Tampoco nadie la odia. Simplemente se la salta, igual que tú te saltas los términos y condiciones de una app.
El problema es que esa frase ocupa justo el lugar más valioso de tu sitio: lo primero que ve alguien que te encontró en Google y todavía no sabe si eres lo que busca. Aquí va cómo escribir ese texto y el resto de la página sin ser redactor, con lo que ya sabes de tu negocio.
Lo primero que se lee: qué haces, dónde y para quién
Quien llega a tu página viene con una pregunta muy concreta. «¿Este dentista me queda cerca?» «¿Este taller arregla mi carro?» «¿Este contador lleva personas físicas o solo empresas?»
Tu primer renglón tiene que contestar esa pregunta, no saludar.
Compara estos dos inicios para un consultorio dental en Monterrey:
Bienvenidos a nuestro consultorio. Tu sonrisa es nuestra prioridad.
Dentista en San Nicolás de los Garza. Limpiezas, resinas y ortodoncia. Citas entre semana y sábados en la mañana.
El primero sirve para cualquier consultorio del país. El segundo le dice a la persona, en cinco segundos, si vale la pena seguir leyendo. Si vive en Apodaca y busca ortodoncia, sigue. Si buscaba un endodoncista en Saltillo, se va, y está bien que se vaya.
Una regla práctica: si tu titular funcionaría igual pegado en la página de tu competencia, todavía no dice nada.
Escribe como contestas el WhatsApp
Tú ya sabes escribir textos que venden. Lo haces todos los días cuando contestas mensajes de clientes. La diferencia es que ahí escribes para una persona con una duda real, y en la página escribes para «el público».
Haz este ejercicio. Abre tu WhatsApp del negocio y apunta las preguntas que más te repiten. Un taller mecánico en Guadalajara probablemente tiene algo como:
- ¿Revisan frenos de Versa?
- ¿Cuánto tarda la afinación?
- ¿Tengo que dejar el carro o espero?
- ¿Aceptan tarjeta?
- ¿Dan factura?
Esa lista es el índice de tu página. Cada pregunta merece una respuesta clara en algún lugar del sitio, escrita con las mismas palabras que usarías en el chat. Si un cliente escribe «afinación», no pongas «mantenimiento preventivo del motor». Pon «afinación».
De paso, Google también lo agradece: la gente busca con las palabras que usa al hablar, no con las del folleto.
Cambia los adjetivos por datos
«Calidad», «profesionalismo», «confianza», «excelencia». Son palabras que cualquiera puede escribir sin demostrar nada, y por eso el lector no les da ningún peso.
Lo que sí convence es un dato que solo tú puedes poner:
| En vez de esto | Escribe esto |
|---|---|
| Años de experiencia | Desde 2011 en la misma esquina de la colonia Centro |
| Atención personalizada | Te atiende el contador, no un asistente |
| Servicio rápido | Cambio de balatas el mismo día si llegas antes de la 1 |
| Ingredientes de calidad | Tortillas hechas a mano cada mañana |
Fíjate que ninguno de los de la derecha dice «somos buenos». Lo dejan ver. Y el lector saca la conclusión solo, que es la única forma en que de verdad la cree.
Si no se te ocurre un dato, pregúntate qué le dirías a un cliente que duda entre tú y el de enfrente. Eso que le dirías, escríbelo.
Dile al cliente cuánto cuesta, aunque sea un rango
Este es el párrafo que más negocios se brincan, y el que más clientes espanta.
Cuando alguien no encuentra el precio, piensa una de dos cosas: que es caro, o que le vas a cobrar según la cara. Ninguna de las dos le ayuda a escribirte.
No necesitas publicar una lista completa. Basta con algo como:
- «Limpieza dental desde $X», y qué hace que suba.
- «Declaración mensual para persona física: desde $X, según el número de facturas».
- «Paquete de tacos para 30 personas: de $X a $Y, según los guisos».
Un rango honesto filtra a quien no puede pagarlo y le da confianza a quien sí. Los mensajes que te lleguen después van a ser de gente que ya sabe más o menos cuánto va a gastar.
Un solo siguiente paso, y que diga qué pasa
«Contáctanos» es el botón más común de internet. También es de los más vagos: ¿contactarte para qué? ¿Por dónde? ¿Qué pasa después?
Cambia el botón por una acción concreta:
- «Agenda tu limpieza por WhatsApp»
- «Manda foto de tu carro y te cotizamos»
- «Pide tu menú para eventos»
Y en cada sección, un solo botón. Si pones «Llámanos», «Escríbenos», «Síguenos en Instagram» y «Suscríbete» juntos, el cliente no elige ninguno. Elige uno, el que de verdad atiendes rápido, y repítelo donde haga falta.
Escribe para alguien que lee con el pulgar
Tu cliente casi seguro lee tu página en el celular, entre otras cosas: en el camión, en la sala de espera, con la comida enfrente. No lee. Barre.
Eso cambia cómo se escribe:
- Párrafos de dos o tres renglones. En la pantalla de un celular, un párrafo de seis renglones de computadora se vuelve un muro.
- Subtítulos que se entienden solos. Alguien que solo lee los subtítulos debería saber qué vendes. «Nuestros servicios» no dice nada; «Frenos, afinación y suspensión» sí.
- Lo importante arriba. Teléfono, ubicación y horario no van escondidos en el pie de página.
Haz la prueba: abre tu página en el celular y baja con el dedo sin detenerte. Lo que alcanzaste a captar es lo que tu cliente se lleva.
Tres pruebas antes de publicar
No necesitas un corrector. Necesitas estas tres revisiones, que toman diez minutos.
La prueba del competidor. Cambia el nombre de tu negocio por el de la competencia en todo el texto. Cada frase que siga siendo cierta es una frase que puedes borrar o volver a escribir con un dato tuyo.
La prueba en voz alta. Lee el texto como si se lo dijeras a un cliente en el mostrador. Si alguna frase te da pena decirla en persona («brindamos soluciones integrales»), tampoco la escribas.
La prueba del cliente. Enséñale la página a un cliente de confianza y pregúntale una sola cosa: «¿Qué te falta saber para contratarme?». Lo que te conteste es tu siguiente párrafo.
Si ya tienes los textos y quieres verlos puestos en una página real antes de decidir nada, en cheapweb puedes ver cómo quedaría tu sitio con el contenido de tu negocio.