A nombre de quién debe estar el dominio de tu negocio (y cómo revisarlo hoy)

Si el dominio de tu negocio está a nombre de tu proveedor o de un exempleado, no es tuyo. Cómo revisarlo en cinco minutos y qué hacer si está a nombre de otro.

Dueño de un taller mecánico revisando papeles y su celular sobre el mostrador del negocio

Un taller mecánico en Querétaro tiene su página desde hace seis años. La hizo el sobrino del dueño, que entonces estudiaba sistemas. Registró el dominio con su correo personal y su nombre, pagó con su tarjeta y lo renovó cada año sin que nadie se lo pidiera.

Hoy el sobrino vive en Monterrey, cambió de correo y ya no se acuerda de la contraseña. El aviso de renovación llega a un buzón que nadie abre. El día que el dominio venza, la página y los correos del taller dejan de funcionar, y el dueño no tiene forma de evitarlo porque, en los papeles, ese dominio nunca fue suyo.

Esta historia se repite con el diseñador que cerró su despacho, con la agencia que cambió de dueño o con la socia que se fue. Revisarlo toma cinco minutos.

Quién es el dueño de un dominio, en la práctica

Un dominio no se compra para siempre. Se registra por uno o varios años con una empresa llamada registrador (Akky, GoDaddy, Namecheap, Hostinger y muchas más), y ese registro tiene varios nombres adentro:

  • Titular (o registrant): la persona o empresa dueña del dominio. Es la que cuenta.
  • Contacto administrativo, técnico y de pago: quienes reciben avisos y pueden hacer ciertos trámites. Pueden ser tu proveedor sin problema.

Luego está la cuenta del registrador, con su usuario y contraseña. Quien entra a esa cuenta puede cambiar a dónde apunta el dominio, transferirlo o dejar que venza.

Para que el dominio sea de verdad tuyo necesitas dos cosas. Tu nombre o el de tu empresa como titular. Y acceso a la cuenta, o por lo menos que esté ligada a un correo que tú controlas.

Cómo revisar hoy a nombre de quién está el tuyo

  1. Busca tu dominio en un servicio de WHOIS. Para los .mx puedes usar el buscador de Akky, que es el registrador de NIC México; para los .com, cualquier buscador de WHOIS. Escribe tu dominio sin «www».
  2. Mira el titular. Si aparece el nombre de tu negocio o el tuyo, vas bien. Si aparece el de tu proveedor, un exempleado o un nombre que no reconoces, ya encontraste el problema.
  3. Si los datos salen ocultos, es normal: muchos registradores ofrecen privacidad. En ese caso pídele por escrito a quien te hizo la página que te diga a nombre de quién está y con qué correo se administra.
  4. Anota la fecha de vencimiento. También sale en el WHOIS. Ponla en tu calendario con un mes de anticipación.

Si después de esto no sabes quién tiene la cuenta, ya sabes qué resolver primero, antes del rediseño, las fotos o los anuncios.

Lo que pasa cuando está a nombre de otro

Mientras todo va bien, no pasa nada. El problema aparece cuando la relación cambia.

Tu proveedor deja de contestar. Quieres cambiarte de hosting o hacer la página con alguien más, y para eso necesitas mover el dominio. Sin acceso a la cuenta no puedes, y sin ser titular tampoco puedes reclamarlo directamente con el registrador.

Se te olvida un pago o se le olvida a él. El dominio vence. Durante un periodo de gracia todavía se puede rescatar, pero solo quien tiene la cuenta puede hacerlo. Si nadie lo hace, el dominio queda libre y cualquiera puede registrarlo, incluidos los revendedores que compran dominios vencidos para cobrarlos caro.

Un socio se va enojado. Si el dominio está a su nombre personal, en los hechos se lleva tu dirección en internet y tus correos.

Quieres vender el negocio. El comprador va a preguntar por el dominio. Explicarle que está a nombre de un tercero no ayuda en la negociación.

En ninguno de estos casos hace falta mala fe. Casi siempre es descuido: alguien registró el dominio rápido, con lo que tenía a la mano, y nadie volvió a revisarlo.

Si ya está a nombre de otro: cómo recuperarlo

Primero, pídelo por las buenas y por escrito. La mayoría de los proveedores y exempleados aceptan sin problema. Hay dos caminos:

  • Cambio de titular dentro del mismo registrador: la persona que tiene la cuenta actualiza los datos con tu nombre y tu correo.
  • Transferencia a una cuenta tuya: te comparte el código de autorización (también llamado código EPP o auth code) y tú inicias el traslado desde tu propia cuenta. Normalmente se paga un año de renovación al hacerlo.

Pide que te confirmen por correo cuando esté hecho y vuelve a revisar el WHOIS.

Si la otra persona no coopera, existen procedimientos formales de disputa. Para .mx y .com los administra la OMPI, cuestan dinero y tiempo, y conviene llevarlos con un abogado. Es el último recurso. Por eso vale tanto resolverlo mientras la relación todavía es buena.

Si el dominio ya venció y alguien más lo registró, a veces la salida más práctica es usar uno nuevo y avisar a tus clientes. Duele, pero a veces sale más barato que pelearlo.

A qué nombre ponerlo: persona física o empresa

  • Si tu negocio es una persona moral (S.A. de C.V., S. de R.L., S.A.S.), ponlo a nombre de la empresa. Así sobrevive a cambios de socios o de administrador.
  • Si trabajas como persona física, ponlo a tu nombre, el del dueño. No el de tu pareja, tu contador ni la persona que te lleva las redes.
  • El correo de la cuenta debe ser uno que tú controles y que no vaya a desaparecer. Si usas el correo con el dominio del propio negocio, ten también uno de respaldo fuera de ese dominio: si el dominio vence, ese correo deja de funcionar justo cuando más lo necesitas.

Tu proveedor puede seguir como contacto técnico y hacer el trabajo diario. Eso está bien. Lo que no debe pasar es que sea el titular.

Qué pedirle a quien te va a hacer la página

Antes de pagar, pide que esto quede por escrito:

  1. Que el dominio se registre a nombre de tu negocio, con tus datos.
  2. Que te den acceso a la cuenta del registrador, o que la cuenta esté a tu nombre desde el principio.
  3. La fecha de vencimiento y el costo exacto de la renovación.
  4. Qué pasa con el dominio si un día decides cambiarte de proveedor.

Un proveedor serio contesta las cuatro sin dudar. Si alguna respuesta es «no te preocupes, yo me encargo», preocúpate un poco.

Si estás por hacer tu página o por rehacerla, empieza por aquí: revisa el WHOIS hoy y anota la fecha de vencimiento. Y si quieres comparar opciones, en cheapweb publicamos nuestros precios para que sepas desde antes lo que vas a pagar.